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Las cejas cambiaron de color durante la eliminación con láser. Qué significa y cómo adaptar el plan

Al eliminar el maquillaje permanente pueden aparecer matices que antes no se veían. Las cejas marrones pueden volverse rojas, naranjas, salmón o amarillas. Un camuflaje claro, a su vez, puede adquirir un tono gris, verdoso o más oscuro. Explicamos de dónde salen estos cambios, cómo influyen en lo que se hace después y por qué el número de sesiones depende también de la tecnología empleada.

Escribe Olena Yantsova
Cofundadora de Gangsta Lasers, formadora certificada en PMU y en eliminación de maquillaje permanente y tatuajes.

En resumen

  • El maquillaje permanente suele contener una mezcla de pigmentos. Durante la eliminación pueden aparecer componentes que antes quedaban ocultos por un color más oscuro.
  • Que se revele otro matiz y el oscurecimiento paradójico del pigmento son dos fenómenos distintos.
  • Los tonos cálidos, como rojo, naranja, teja, salmón y amarillo, no significan automáticamente que el pigmento ya no pueda seguir eliminándose. Lo mismo vale para los tonos fríos.
  • El número de sesiones que figura en la publicación se refiere a casos y métodos concretos. No es un pronóstico universal para cada clienta.
  • En nuestra práctica con las tecnologías de Gangsta Lasers vemos también casos de pigmento visible eliminado tras una sola sesión. Evaluamos el resultado tras la curación y el tiempo del aclarado posterior al tratamiento.
  • Hablamos de los posibles cambios de color antes de empezar la eliminación y documentamos el desarrollo de los tratamientos con fotografías y anotaciones en la ficha de la clienta.

Las cejas cambiaron de color. ¿Y ahora qué?

«Tras el tratamiento ha aparecido un tono naranja. ¿Tenía que ser así?» Esta pregunta puede surgir durante la eliminación del maquillaje permanente. En otro caso, la clienta nota que el camuflaje claro, color carne, se ha vuelto gris o verdoso.

Para la clienta esto significa, ante todo, un cambio en el aspecto de las cejas. Para quien realiza la eliminación es una señal para evaluar: ¿se ha revelado un componente de la mezcla antes invisible o ha cambiado el color del pigmento por la acción del láser?

Importan el historial de pigmentación, las correcciones y camuflajes anteriores, el equipo utilizado y la reacción de la piel. El color por sí solo no permite determinar con seguridad la composición química del producto ni prever todo el curso posterior de la eliminación.

¿Qué muestran las publicaciones?

En un análisis de 76 personas sometidas a eliminación láser de maquillaje permanente de cejas o delineado, Kream y colaboradores describieron la aparición de colores antes invisibles en el 26,3% de los casos. Entre ellos había rojo, naranja, amarillo, verde y azul.[1]

Kream y colaboradores, 2023: 76 personas

personas en el análisis: cejas o delineado
76
% con un color antes invisible que aparece
26,3
Colores que aparecieron: rojo, naranja, amarillo, verde y azul. El resultado se refiere a este grupo y a las tecnologías empleadas; no es un pronóstico para cada centro.

Es una observación valiosa, pero se refiere a un grupo concreto y a las tecnologías empleadas. No significa que una de cada cuatro clientas, en cualquier centro, vaya a presentar el mismo cambio.

De manera similar hay que leer el número de sesiones. Las series largas descritas en la literatura muestran el posible curso de casos determinados. No fijan un esquema obligatorio para cada maquillaje permanente.

El número de sesiones depende del caso

En el curso de la eliminación influyen, entre otros factores:

  • la composición, la cantidad y la profundidad del pigmento;
  • las correcciones y camuflajes anteriores;
  • el estado de la piel y su fototipo;
  • la tecnología empleada, las longitudes de onda y los parámetros;
  • la reacción a los tratamientos previos;
  • los intervalos entre sesiones y el ritmo individual de aclarado posterior al tratamiento.

Por eso tratamos el plan como un pronóstico que verificamos a partir de las evaluaciones sucesivas.

¿De dónde salen los tonos cálidos y fríos?

El marrón del maquillaje permanente puede resultar de la combinación de varios pigmentos. Cuando, durante la eliminación, disminuye la visibilidad del componente oscuro, los demás colores pueden hacerse más notorios.

Vemos entonces tonos cálidos: rojos, naranjas, teja, salmón o amarillos. En algunos maquillajes aparecen también colores fríos, por ejemplo verdes y azules.

También importan las correcciones previas. Un maquillaje retocado muchas veces con productos distintos puede contener componentes con reacciones diferentes al láser. Su visibilidad puede cambiar en las etapas siguientes de la eliminación.

Esto no significa que las capas siguientes se desplacen literalmente a la superficie de la piel. Lo que cambia es la proporción de cada pigmento en el color visible del maquillaje.

Ejemplo de evolución: maquillaje inicialmente marrón, menor visibilidad del componente oscuro, aparición de un tono más cálido, nueva evaluación y ajuste de lo que se hace a continuación.

¿Por qué se oscurecen algunos pigmentos?

Un fenómeno distinto es el oscurecimiento paradójico del pigmento, llamado también inversión de color. Puede darse, entre otros, en productos que contienen óxidos de hierro o dióxido de titanio. La acción del láser puede provocar transformaciones en los componentes del pigmento y un cambio de su color.[2,3]

Un pigmento claro, blanco o color carne puede adquirir un tono gris, verdoso o más oscuro. Una reacción así requiere evaluación, pero por sí sola no determina que la eliminación posterior vaya a ser imposible.

En la literatura se ha descrito la eliminación eficaz de pigmentos tras su oscurecimiento.[2,3] El curso depende, sin embargo, del producto concreto, de la tecnología empleada y de la respuesta a los tratamientos siguientes. No debe suponerse que todo pigmento claro tenga que sufrir un cambio idéntico.

Ejemplo de evolución: camuflaje claro, cambio de color tras la acción del láser, evaluación del pigmento y de la piel, plan individual de eliminación posterior.

Los dos mecanismos descritos pueden cambiar el aspecto del maquillaje, pero hay que distinguirlos. La mera aparición de otro color no es prueba suficiente de la causa del cambio.

Dos fenómenos distintos: aparición de un matiz y oscurecimiento del pigmento

Aparición de un matiz antes invisible

  1. Maquillaje inicialmente marrón
  2. Componente oscuro menos visible
  3. Aparece un matiz más cálido
  4. Nueva evaluación y ajuste del plan

Oscurecimiento paradójico (inversión de color)

  1. Camuflaje claro
  2. Cambio de color tras la acción del láser
  3. Evaluación del pigmento y de la piel
  4. Plan individual de eliminación posterior
Colores orientativos, no fotografías. La mera aparición de otro color no es prueba suficiente de la causa del cambio.

¿Cómo es en la práctica de Gangsta Lasers?

Las publicaciones ayudan a comprender las posibles reacciones de los pigmentos. Las complementamos con la experiencia del trabajo diario en cabina.

Trabajando con las tecnologías de Gangsta Lasers, observamos también evoluciones de eliminación más cortas que las de las descripciones citadas, que requerían muchas sesiones. Esto vale también para maquillajes con pigmentos minerales, incluidos los óxidos de hierro y el dióxido de titanio.

Según el caso, usamos distintas longitudes de onda, elegidas en función del color actual del pigmento, del fototipo y de la reacción de la piel. En situaciones seleccionadas, durante una misma sesión utilizamos varias longitudes de onda para trabajar con los distintos componentes del maquillaje.

Entre nuestras observaciones hay también casos en los que, tras un tratamiento y una vez terminado el periodo de curación, no constatamos restos visibles de pigmento. Otros requieren más sesiones o un cambio de método.

Son experiencias de cabina, y no un estudio comparativo con los equipos descritos en las publicaciones. No constituyen garantía de un resultado idéntico en cada persona.

Efecto inmediato y resultado tras la curación

El cambio de color justo después del tratamiento todavía no confirma la eliminación completa del pigmento. El blanqueamiento transitorio, la hinchazón y el enrojecimiento pueden dificultar la evaluación.

Por eso documentamos por separado la reacción inmediata y, por otro lado, el resultado tras la curación y el tiempo necesario para el aclarado posterior. La expresión «piel limpia» la referimos a la ausencia de restos visibles de pigmento en la evaluación clínica. No significa una confirmación de laboratorio de que no quede ninguna de sus partículas.

¿Qué cambia en el plan de tratamiento?

El cambio de color es una indicación para volver a evaluar el pigmento y la reacción de la piel. Comprobamos qué sigue visible, cómo reaccionó la piel a la sesión anterior y si el plan seguido hasta ahora sigue siendo adecuado.

1. Evaluación y documentación

Comparamos el aspecto actual del maquillaje con las fotografías tomadas antes de empezar la eliminación y en las visitas sucesivas. Tenemos en cuenta también la curación y los posibles cambios en la estructura de la piel.

2. Elección de la tecnología y de los parámetros

La longitud de onda y el resto de los parámetros los elegimos según la situación actual. La sola presencia de otro matiz no justifica aumentar la energía de forma automática. Importa todo el conjunto de parámetros y la respuesta de la piel.

La posibilidad de usar varias longitudes de onda en una sesión también requiere una evaluación individual. No es un esquema obligatorio para cada maquillaje.

3. Actualización del número de visitas y de los intervalos

Verificamos el pronóstico de la eliminación posterior. Las correcciones y camuflajes anteriores pueden dificultar el proceso, pero no determinan de antemano una serie larga.

Dejamos a la piel tiempo para regenerarse y para evaluar el aclarado posterior al tratamiento. La fecha de la siguiente sesión la ajustamos a su estado y al curso seguido hasta el momento.

4. Posible cambio de método

En una etapa determinada puede estar justificado emplear un remover o planificar el trabajo con ambos métodos en las visitas siguientes. Una decisión así exige una nueva valoración de idoneidad y tener en cuenta el riesgo asociado a cada método.

Hablamos con la clienta del motivo del cambio, de los resultados posibles y del plan posterior. Lo acordado lo anotamos en la documentación.

Prueba en una zona pequeña

En pigmentos claros, camuflajes color carne y ante la sospecha de componentes que puedan oscurecerse, conviene considerar una prueba en una zona pequeña.[3]

Permite evaluar la reacción local del pigmento y de la piel. Importan tanto el aspecto inmediatamente después de la prueba como el resultado tras la curación y un periodo de observación adecuado.

La prueba ayuda a planificar lo que se hace después, pero no garantiza una reacción idéntica en toda la superficie del maquillaje. La composición, la cantidad y la profundidad del pigmento pueden ser desiguales.

La información sobre el producto utilizado y los tratamientos anteriores sigue siendo una parte importante de la valoración de idoneidad.

Explique los posibles cambios antes del primer tratamiento

Antes de empezar la eliminación hablamos de la posibilidad de que aparezcan otros matices y de que algunos pigmentos se oscurezcan. Explicamos que estas reacciones pueden exigir ajustar el plan posterior.

Se puede decir de forma sencilla:

«Durante la eliminación pueden aparecer colores que ahora no se ven. Algunos pigmentos también pueden oscurecerse. Si observamos un cambio así, evaluaremos la reacción de la piel y del pigmento, lo documentaremos y hablaremos de las posibilidades siguientes. El resultado de la eliminación lo evaluaremos una vez curada la piel. El número de tratamientos necesarios podemos estimarlo al principio, pero lo iremos verificando sobre la marcha».

No todo cambio significa una complicación, pero tampoco puede darse por hecho de antemano que cualquier cambio sea una etapa normal. Los síntomas preocupantes requieren evaluación, con independencia de si ha cambiado el color del maquillaje.

En la conversación conviene tener en cuenta también la posibilidad de un aclarado o blanqueamiento transitorio de los pelos de las cejas, descrito en la literatura.[1] Las recomendaciones de cuidado y de vuelta a la coloración deben adaptarse al estado de la piel tras el tratamiento.

Una información clara antes de la primera sesión ayuda a la clienta a comprender las posibles etapas de la eliminación y a participar con conocimiento en la definición del plan posterior.

Documentación que ayuda a tomar las decisiones siguientes

Documentamos el aspecto del maquillaje antes del tratamiento, la reacción inmediata tras el tratamiento y el resultado evaluado en las visitas sucesivas.

Tres momentos que documentamos por separado

  1. Antes del tratamientoAspecto del maquillaje, correcciones y camuflajes anteriores: el punto de referencia para las decisiones siguientes.
  2. Justo después del tratamientoReacción inmediata. El blanqueamiento transitorio, la hinchazón y el enrojecimiento dificultan la evaluación; todavía no es el resultado.
  3. Tras la curaciónResultado tras la curación y el tiempo de aclarado posterior al tratamiento: evaluamos qué sigue visible.
Misma luz, posición y encuadre, sin filtros ni retoques; cada fotografía con su fecha y su etapa.

Las fotografías las tomamos con una luz, una posición y un encuadre lo más iguales posible, sin filtros ni retoques que cambien el aspecto del pigmento o de la piel. Cada fotografía debe llevar la fecha y la indicación de en qué etapa se tomó.

En la ficha anotamos:

  • el equipo utilizado, las longitudes de onda y los parámetros;
  • la reacción del pigmento y de la piel;
  • la evolución de la curación referida por la clienta;
  • los cambios de color observados;
  • las recomendaciones dadas;
  • el plan posterior acordado y los motivos de su actualización.

Separamos claramente el efecto inmediato del resultado tras la curación. Así basamos las decisiones siguientes en observaciones comparables y la clienta ve el curso real de la eliminación.

Fuentes

  1. Kream E, Jairath N, Bajaj S, Orbuch D, Wang JV, Geronemus RG. Laser Removal of Eyeliner and Eyebrow Tattoos: Chart Review, Experiences, and Learnings. J Clin Aesthet Dermatol. 2023;16(11):47–49.
  2. Menozzi-Smarrito C, Smarrito S. Skin-toned tattoo ink: what should one expect in terms of ink darkening and removal when treated with a 755 nm pico-second laser? Aesthetic Medicine. 2024;10(1):e2024004.
  3. Ho SGY, Goh CL. Laser Tattoo Removal: A Clinical Update. J Cutan Aesthet Surg. 2015;8(1):9–15.

Temas

  • cambio de color del pigmento
  • tonos cálidos tras el láser
  • inversión del pigmento
  • óxidos de hierro
  • dióxido de titanio
  • eliminación de maquillaje permanente